"Noche de amor, Elegía XV del Libro II", de SEXTO AURELIO PROPERCIO (ROMA, 47 a.d.n.e.-15 d.n.e.)

Poema perteneciente al libro "Elegías", de fecha circa 26 a.d.n.e.


¡Oh, feliz de mí! ¡Oh noche para mí resplandeciente! O me felicem! o nox mihi candida! et o tu
Y ¡oh tálamo, dichoso a causa de mis placeres!     lectule deliciis facte beate meis!
¡Cuántas palabras nos contamos a la luz de la lámpara quam multa apposita narramus verba lucerna,
y cuánta lucha hubo cuando fue quitada la luz!     quantaque sublato lumine rixa fuit!
Ya luchaba contra mí con sus pechos desnudos, nam modo nudatis mecum est luctata papillis,
ya se demoraba cubriéndose con la túnica.     interdum tunica duxit operta moram.
Ella abrió con su boca mis ojos que se cerraban de sueño illa meos somno lapsos patefecit ocellos
y dijo: «¿Así yaces, perezoso?».     ore suo et dixit 'Sicine, lente, iaces?'
¡Qué variados abrazos cambiaron nuestros brazos! ¡Y cuánto quam vario amplexu mutamus bracchia! quantum
se demoraron mis besos en tus labios!     oscula sunt labris nostra morata tuis!
No sirve arruinar el acto del amor haciéndolo a ciegas; non iuvat in caeco Venerem corrumpere motu:
por si no lo sabes, en el amor los ojos son los guías.     si nescis, oculi sunt in amore duces.
El mismo Paris, se cuenta, se rindió por la espartana desnuda ipse Paris nuda fertur periisse Lacaena,
cuando ésta se erguía del lecho de Menelao;     cum Menelaeo surgeret e thalamo;
se dice también que, sin ropas, Endimión cautivó a la hermana de Febo nudus et Endymion Phoebi cepisse sororem
y que yació con la diosa desnuda.     dicitur et nudae concubuisse deae.
Pero si persistiendo en tu ánimo te acuestas vestida, quod si pertendens animo vestita cubaris,
una vez desgarrado tu ropaje, tendrás que soportar mis manos:     scissa veste meas experiere manus:
inclusive más, pues si la pasión me lleva más lejos, quin etiam, si me ulterius provexerit ira,
mostrarás a la madre los brazos golpeados.     ostendes matri bracchia laesa tuae.
Los pechos caídos aún no te impiden jugar: necdum inclinatae prohibent te ludere mammae:
que de eso alguna se cuide si le avergüenza haber dado a luz.     viderit haec, si quam iam peperisse pudet.
Mientras nos lo permitan los hados, saciemos los ojos con amor: dum nos fata sinunt, oculos satiemus amore:
ya una larga noche viene para ti y el día no ha de volver.     nox tibi longa venit, nec reditura dies.
¡Y ojalá que, adheridos de este modo, quieras que nos encadenemos atque utinam haerentis sic nos vincire catena
de manera que ningún día nunca nos separe!     velles, ut numquam solveret ulla dies!
Te sirvan de ejemplo las palomas enlazadas en el amor, exemplo iunctae tibi sint in amore columbae,
el macho y la hembra en total connubio.     masculus et totum femina coniugium.
Se equivoca aquel que busca la extinción de un loco amor; errat, qui finem vesani quaerit amoris:
el verdadero amor no conoce límite alguno.     verus amor nullum novit habere modum.
Antes burlará la tierra con falso fruto a quienes aran terra prius falso partu deludet arantis,
y más rápidamente el Sol agitará sus negros caballos     et citius nigros Sol agitabit equos,
y los ríos comenzarán a llevar aguas a su naciente fluminaque ad caput incipient revocare liquores,
y el pez estará árido en seco abismo,     aridus et sicco gurgite piscis erit,
que pueda referir a otra mis angustias; quam possim nostros alio transferre dolores:
seré de ésta mientras viva; de ésta, muerto.     huius ero vivus, mortuus huius ero.
Mas si quisiera concederme tales noches consigo, quod mihi secum talis concedere noctes
inclusive un año de vida me sería largo;     illa velit, vitae longus et annus erit.
si ésta me concediera muchas, en ellas me haría inmortal: si dabit haec multas, fiam immortalis in illis:
en una sola noche, cualquiera puede ser un dios.     nocte una quivis vel deus esse potest.
Si todos ambicionaran correr semejante vida qualem si cuncti cuperent decurrere vitam
y yacer con los miembros pesados a causa del mucho vino,     et pressi multo membra iacerc mero,
no existiría el hierro cruel, ni la nave de guerra, non ferrum crudele ncque esset bellica navis,
ni el mar de Accio agitaría nuestros huesos,     nec nostra Actiacum verteret ossa mare,
ni Roma, tantas veces conmovida entorno por sus propios triunfos, nec totiens propriis circum oppugnata triumphis
estaría cansada, en señal de duelo, de soltar sus cabellos.     lassa foret crinis solere Roma suos.
Estas cosas, por cierto, podrán alabar con razón quienes nos sigan: haec certe merito poterunt laudare minores:
nuestros combates no dañaron a ninguna deidad.     laeserunt nullos pocula nostra deos.
¡Tú, ahora, mientras haya luz, no dejes el fruto de la vida! tu modo, dum lucet, fructum ne desere vitae!
Aunque dieras todos los besos, darías pocos.     omnia si dederis oscula, pauca dabis.
Y así se han desprendido de las marchitas corolas los pétalos ac veluti folia arentis liquere corollas,
que, esparcidos por todas partes, ves nadar en las copas,     quae passim calathis strata natare vides,
así a nosotros que amantes hoy aguardamos lo más grande, sic nobis, qui nunc magnum spiramus amantes,
quizá el día de mañana pondrá fin a nuestras vidas.     forsitan includet crastina fata dies. 

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