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jueves, 11 de febrero de 2021

"Beso pequeño", de FÉLIX GRANDE LARA (ESPAÑA, 1937-2014 d.n.e.)


Pequeño, como esa gota
de lluvia por la ventana
que nos moja la memoria
con levadura de brasa;

pequeño como esa hebra
de tiempo llamda cana
que lleva el oro del mundo
en su cicatriz de plata;

pequeño como ese ruido
que casi no lleva agua
y que les desadormece
a los montes sus guitaras;

pequeño, como una de esas
pequeñísimas palabras
que con una sola sílaba
llenan de luz una cara;

pequeño como el primer
hilo de sol, que le arranca
al corazón de la noche
la pasión de la mañana;

pequeño, como un candil
con una pequeña llama
que agranda por las paredes
una presencia fantástica;

pequeño, como el tamaño
en que se oculta una lágrima
cuya fuerza clandestina
puede arrasar una casa;

pequeño como esa arruga
que hace el pliegue de la sábana
donde se puede leer
un gran silencio que canta;

así de pequeño fue.
y así de pequeño basta.
¿Sabes?: los seres, por esto
se desviven y se matan.

Yo tengo un beso pequeño
y secreto, que acompaña
mis asuntos desdichados
y mis horas solitarias.






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miércoles, 6 de diciembre de 2017

"Tú, cuya mano", de AGUSTÍN GARCÍA CALVO (ESPAÑA, 1926-2012)



Tú, cuya mano me ha bañado
de un fuego transparente las espaldas,
cuyos ojos en claros naufragios hundieron
algunos principios elementales de mi alma,
tú eres mi patria.

Tú, que no tienes apellido,
que no sé si eres pájaro o si alcándara,
que de todos tus brazos las letras de plomo
cayéndose han ido, como si fueran nueces vanas,
tú eres mis padres
y mi patria.

Tú, que ni tú te acuerdas dónde
tendiste a orear las nubes blancas,
que de tantos amores que tienes confundes
el nombre de todos los días de cada semana,
tú eres mi Dios
y mis padres
y mi patria.

Tú, que tan dulcemente besas
que el cielo bocabajo se volcaba,
y que no se sabía de quién ya la lengua,
de quién la saliva, de puro sabrosa y templada
,
tú eres mis leyes
y mi Dios
y mis padres
y mi patria.

Tú, que apacientas calaveras
por las praderas de la verde África
y a los rojos leones les echas de pasto
las rosas de leche de luna de Nuruquimagua,
tú eres mi ejército
y mis leyes
y mi Dios
y mis padres
y mi patria.

Eres mi ejército y mis leyes
y mi Dios y mis padres y mi patria,
y el ejército y Dios y las leyes y todas
las patrias y padres se creen que tú no eres nada:
que no eres nada.


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