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jueves, 9 de febrero de 2023

"¡Ten compasión, piedad, amor!", de JOHN KEATS (INGLATERRA, 1795-1821, d.n.e.)

Brisa primaveral, de William Adolphe Bouguereau

¡Ten compasión, piedad, amor! ¡Amor, piedad!
Piadoso amor que no nos hace sufrir sin fin,
amor de un solo pensamiento, que no divagas,
que eres puro, sin máscaras, sin una mancha.
Permíteme tenerte entero… ¡Sé todo, todo mío!
Esa forma, esa gracia, ese pequeño placer
del amor que es tu beso…
esas manos, esos ojos divinos
ese tibio pecho, blanco, luciente, placentero,
incluso tú misma, tu alma por piedad dámelo todo,
no retengas un átomo de un átomo o me muero,
o si sigo viviendo, sólo tu esclavo despreciable,
¡olvida, en la niebla de la aflicción inútil,
los propósitos de la vida, el gusto de mi mente
perdiéndose en la insensibilidad, y mi ambición ciega!




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lunes, 8 de abril de 2019

"La belle dame sans merçi", de JOHM KEATS (INGLATERRA, 1795-1821)

—¡Oh! ¿Qué pena te acosa, caballero en armas,
vagabundo pálido y solitario?
Las flores del lago están marchitas;
y ningún pájaro canta.

¡Oh! ¿Por qué sufres, caballero en armas,
tan maliciento y dolorido?
La ardilla ha llenado su granero
y la mies ya fue guardada.

Un lirio veo en tu frente,
bañada por la angustia y la lluvia de la fiebre,
y en tus mejillas una rosa sufriente,
también mustia antes de su tiempo.

Una dama encontré en la pradera,
de belleza consumada, bella como una hija de las hadas;
largos eran sus cabellos, su pie ligero,
sus ojos hechiceros.

Tejí una corona para su cabeza,
y brazaletes y un cinturón perfumado.
Ella me miró como si me amase,
y dejó oír un dulce plañido.

Yo la subí a mi dócil corcel,
y nada fuera de ella vieron mis ojos aquel día;
pues sentada en la silla
cantaba una melodía de hadas.

Ella me reveló raíces de delicados sabores,
y miel silvestre y rocío celestial,
y sin duda en su lengua extraña me decía:
Te amo.

Me llevó a su gruta encantada,
y allí lloró y suspiró tristemente;
allí cerré yo sus ojos salvajes
sus ojos hechiceros, con mis labios.

Ella me hizo dormir con sus caricias
y allí soñé (¡Ah, pobre de mí!)
el último sueño que he soñado
sobre la falda helada de la montaña.

Ví pálidos reyes, y también princesas,
y blancos guerreros, blancos como la muerte;
y todos ellos exclamaban:
¡La 'belle dame sans merci' te ha hecho su esclavo!

Y ví en la sombra sus labios fríos abrirse
en terrible anticipación;
y he aquí que desperté,
y me encontré en la falda helada de la montaña.

Esa es la causa por la que vago,
errabundo, pálido y solitario;
aunque las flores del lago estén marchitas,
y ningún pájaro cante.



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lunes, 4 de febrero de 2019

"Para Fanny", de JOHM KEATS (GRAN BRETAÑA, 1795-1821, d.n.e.)

¡Imploro tu compasión, piedad, amor! ¡Sí, amor!
Compasivo amor que no atormenta,
único en mi pensamiento, nunca errante, puro amor,
sin máscara, y ya descubierto, ¡sin mancilla!

¡Oh! ¡Déjame tenerte entera, toda, toda, sé mía!
Esa forma, esa beldad, ese dulce y pequeño gozo
de amor, tu beso; esas manos, esos ojos divinos,
ese cálido, blanco, radiante, infinitamente placentero pecho,

a ti misma, tu alma, por piedad, dámelo todo,
no retengas ni un átomo de un átomo o muero,
o si vivo, tal vez, como tu miserable esclavo,

¡olvida, en medio de la ociosa desdicha,
los propósitos de la vida, el gusto de mi mente
perdido en su arrebato, y mi ciega ambición!


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