martes, 22 de octubre de 2019

"Las dos cabezas", de GUILLERMO VALENCIA CASTILLO (COLOMBIA, 1873-1943 d.n.e.)

Poema perteneciente al libro "Ritos", de fecha 1898  d.n.e.

         Omnis plaga tristitia cordis est 
         et omnis malitia, nequitia mulieris.
                        El Eclesiástico
          JUDITH y HOLOFERNES
                  (TESIS)
Blancos senos, redondos y desnudos, que al paso
de la hebrea se mueven bajo el ritmo sonoro
de las ajorcas rubias y los cintillos de oro,
vivaces como estrellas sobre la tez de raso.

Su boca, dos jacintos en indecible vaso,
da la sutil esencia de la voz
. Un tesoro
de miel hincha la pulpa de sus carnes. El lloro
no dio nunca a esa faz languideces de ocaso.

Yacente sobre un lecho de sándalo, el Asirio
reposa fatigado, melancólico cirio
los objetos alarga y proyecta en la alfombra...

Y ella, mientras reposa la bélica falange
muda, impasible, sola, y escondido el alfanje,
para el trágico golpe se recata en la sombra.

                      * * *
Y ágil tigre que salta de tupida maleza,
se lanzó la israelita sobre el héroe dormido,
y de doble mandoble, sin robarle un gemido,
del atlético tronco desgajó la cabeza.

Como de ánforas rotas, con urgida presteza,
desbordó en oleadas el carmín encendido,
y de un lago de púrpura y de sueño y de olvido,
recogió la homicida la pujante cabeza.

En el ojo apagado, las mejillas y el cuello,
de la barba, en sortijas, al ungido cabello
se apiñaban las sombras en siniestro derroche

sobre el lívido tajo de color de granada
y fingía la negra cabeza destroncada
una lúbrica rosa del jardín de la Noche.

                      * * *
   SALOMÉ y JOAKANANN
               (ANTÍTESIS)
Con un aire maligno de mujer y serpiente,
cruza en rápidos giros Salomé la gitana
al compás de los crótalos. De su carne lozana
vuela equívoco aroma que satura el ambiente.

Danza todas las danzas que ha tejido el Oriente:
las que prenden hogueras en la sangre liviana
y a las plantas deshojan de la déspota humana
o la flor de la vida, o la flor de la mente.

Inyectados los ojos, con la faz amarilla,
el caduco Tetrarca se lanzó de su silla
tras la hermosa, gimiendo con febril arrebato:

«Por la miel de tus besos te daré Tiberiades»,
y ella dícele: «En cambio de tus muertas ciudades,
dame a ver la cabeza del Esenio en un plato».

                      * * *
Como viento que cierra con raquítico arbusto,
en el viejo magnate la pasión se desata,
y al guiñar de los ojos, el esclavo que mata
apercibe el acero con su brazo robusto.

Y hubo grave silencio cuando el cuello del Justo,
suelto en cálido arroyo de fugaz escarlata,
ofrecieron a Antipas en el plato de plata
que él tendió a la sirena con medroso disgusto.

Una lumbre que viene de lejano infinito
da a las sienes del mártir y a su labio marchito
la blancura llorosa de cansado lucero.

Y —del mar de la muerte melancólica espuma—
la cabeza sin sangre del Esenio se esfuma
en las nubes de mirra de sutil pebetero.

          LA PALABRA DE DIOS
              (SÍNTESIS)
Cuando vio mi poema Jonatás el Rabino
(el espíritu y carne de la bíblica ciencia),
con la risa en los labios me explicó la sentencia
que soltó la Paloma sobre el Texto divino.

Nunca pruebes, me dijo, del licor femenino,
que es licor de mandrágoras y destila demencia;
si lo bebes, al punto morirá tu conciencia,
volarán tus canciones, errarás el camino.

Y agregó: Lo que ahora vas a oír no te asombre:
la mujer es el viejo enemigo del hombre;
sus cabellos de llama son cometas de espanto.

Ella libra la tierra del amante vicioso,
y Ella calma la angustia de su sed de reposo
con el jugo que vierten las heridas del santo.




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domingo, 20 de octubre de 2019

"Qasida de la mujer tendida", de FEDERICO GARCÍA LORCA (ESPAÑA, 1898-1936, d.n.e.)

Konstantin Razumov, "Bata rosa".

Verte desnuda es recordar la tierra,
la tierra lisa, limpia de caballos,
la tierra sin un junco, forma pura,
cerrada al porvenir; confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle,
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

Verte desnuda es recordar la tierra,
la tierra lisa, limpia de caballos.
Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle.

La tierra sin un junco, forma pura,
cerrada al porvenir; confín de plata.
O la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espadas fulgurantes,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces.
Tus labios son un alba sin contorno.
Bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.




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jueves, 17 de octubre de 2019

"Recinto. XI", de CARLOS PELLICER CÁMARA (Méjico, 1897-1977 d.n.e.)

Poema perteneciente al libro "Recinto y otras imágenes", de fecha 1941  d.n.e.



"Retrato de una joven", de Pierre Auguste Cot (1869)
La primera tristeza ha llegado. Tus ojos
fueron indiferentes a los míos. Tus manos
no estrecharon mis manos.
Yo te besé y tu rostro era la piedra seca
de las alturas vírgenes. Tus labios encerraron
en su prisión inútil mi primera amargura
.
En vano tu cabeza puse en mi hombro y en vano
besé tus ojos. Eras el oasis cruel
que envenenó sus aguas y enloqueció a la sed.
Y se fue levantando del horizonte una
nube. Su tez morena voló a color. De nuevo
fue oscureciendo el tono de los días de antes.
Yo abandoné tu rostro y mis manos
ausentaron las tuyas. Mi voz se hizo silencio.
Era el silencio horrible de los frutos podridos.
Oí que en mi garganta tropezó la derrota
con las piedras fatales.
Yo me cubrí los ojos
para no ver mis lágrimas que huían hacia mí.
Luego tú me besaste, dijiste algo. Yo oía
llorar mis propias lágrimas en el primer silencio
de la primer tristeza. El alma de ese día
llegó de lejos —tu alma— y se quedó en mi pecho.




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lunes, 14 de octubre de 2019

"Los recelos", de JOSÉ MARÍA HEREDIA (CUBA, 1803-1839 d.n.e.)

Poema perteneciente al libro "Poesías líricas de don José María de Heredia". Poesías amatorias.", de fecha 1893  d.n.e.



"La primavera", de Rosalba Carriera (1675-1757)

¿Por qué, adorada mía,
mudanza tan cruel? ¿Por qué afanosa
evitas encontrarme, y si te miro,
fijas en tierra lánguidos los ojos y
y triste amarillez nubla tu frente?
¡Ay! do volaron los felices días
En que risueña y plácida me vías,
y tus ardientes ojos me buscaban,
y de amor y placer me enajenaban?
¡Cuántas veces en medio de las fiestas,
de una fogosa juventud cercada,
me aseguró de tu cariño tierno
una veloz simpática mirada!
Mi bien, ¿por qué me ocultas
el dardo emponzoñado que desgarra
tu puro corazón?... Mira que llenas
mi existencia de horror y de amargura:
dime, dime el secreto que derrama
el cáliz de dolor en tu alma pura.
Mas, ¿aún callas? ¡Ingrata! Ya comprendo
la causa de tu afán: ya no me amas,
ya te cansa mi amor... No, no; ¡perdona!
¡Habla, y hazme feliz!... ¡Ay! yo te he visto,
la bella frente de dolor nublada,
alzar los ojos implorando al cielo.
Yo recogí las lágrimas que en vano
pretendiste ocultar; tu blanca mano
estreché al corazón llena de vida
que por tu amor palpita, y azorada
me apartaste de ti con crudo ceño:
volví a coger tu mano apetecida,
sollozando a mi ardor la abandonaste,
y mientras yo ferviente la besaba,
bajo mis labios áridos temblaba
.
¿Te fingirás acaso
delito en mi pasión? Hermosa mía,
no temas al amor: un pecho helado,
al dulce fuego del sentir cerrado,
rechaza la virtud, a la manera
de la peña que en vano
riega a torrentes la afanosa lluvia,
sin que fecunde su fatal dureza;
y el amor nos impone
por ley universal Naturaleza.

Rosa de nuestros campos, ¡ah! no temas
que yo marchite con aliento impuro
tu virginal frenor. ¡Ah! ¡te idolatro!...
Eres mi encanto, mi deidad, mi todo.
¡Único amor de mi sencillo pecho!
Yo bajara al sepulcro silencioso
por hacerte feliz... Ven a mis brazos,
y abandónate a mí; ven, y no temas.
La enamorada tórtola tan solo
sabe aqueste lugar, lugar sagrado
ya de hoy más para mí... ¿Su canto escuchas
que en dulce y melancólica ternura
baña mi corazón?... Déjame, amada,
sobre tu seno descansar... ¡Ay! vuelve...
tu rostro con el mío
une otra vez, y tus divinos labios
impriman a mi frente atormentada
el beso del amor... Ídolo mío,
tu beso abrasador me turba el alma:

toca mi corazón cual late ansioso
por volar hacia ti... deja, adorada,
que yo te estreche en mis amantes brazos
sobre este corazón que te idolatra
¿Le sientes palpitar? ¿Ves cual se agita
abrasado en tu amor? ¡Pluguiera al cielo
que a ti estrechado en sempiterno abrazo
pudiese yo espirar! ¡Gozo inefable!
aura de fuego y de placer respiro;
confuso me estremezco:
¡ay! mi beso recibe... yo fallezco...
Recibe, amada mi postrer suspiro.




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miércoles, 9 de octubre de 2019

"Me sobra la poesía", de ELVIRA SASTRE SANZ (ESPAÑA, 1992--, d.n.e.)

Poema perteneciente al libro "Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo", de fecha 2014  d.n.e.



           Me sobró el resto
           desde el primer beso.
Amor,
a mí desde que estás
me sobra amor por los cuatro puntos cardinales
de este país que no quería ser conquistado
y acabó enamorado de tu bandera.
Se me han roto las brújulas
y ahora mire donde mire
solo
estás
tú,
y un trozo de mar conjugado en futuro
y un beso en cada ola de tu marea
y varias frases cosidas a tu frente
para que leas poesía cada vez que te mires al espejo.

De igual manera
que me sobran las manos cuando no estás
y tengo demasiados latidos
para tan poco pecho
—aunque me hayas
hecho el corazón más grande que la pena—,
del mismo modo
que mis pies pierden el ritmo
cuando no van a tu casa
—el aire solo se mueve
cuando tú bailas—
y el cartero me pregunte por ti
de tanto escribirle tu nombre…

De igual manera,
me sobran las formas
y las excusas
y las palabras,
me sobra hasta el silencio
y el eco de las estaciones,
me sobra el pasado
y la tristeza
y los poemas,
me sobra la ciudad
y los enamorados que cabalgan sobre ella,
me sobran las mentiras
—menos esas que consiguen
que te quedes un ratito más—,
me sobran todos los besos llenos de tinta
y todas las palabras manchadas de saliva,

me sobra tu casa
y la mía
y las noches que duran días,
me sobra esta bendita paz
y esta ausencia de ruidos
que me has regalado,
me sobran mis dedos
y mis sueños
y mis dedos que te sueñan
y mis sueños con tus dedos,
me sobra el miedo
y los callejones
y la luz,
me sobran las huellas
porque me sobra el camino.

Desde que estás
me sobra todo lo que tengo
—me sobra hasta lo que no tengo—
porque tú me das todo.

Mi vida,
desde que estás tú
lo único que me falta
es la muerte.

Y no la echo de menos.





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domingo, 6 de octubre de 2019

"Bésame", canción de RICARDO MONTANER (Héctor Eduardo Reglero Montaner) (ARGENTINA, 1957--, d.n.e.)

Canción perteneciente al álbum "Sueño repetido", de fecha 2001  d.n.e.


Tamara Lempicka - Rozowa tunika, 1927


Bésame la boca, con tu lágrima de risa.
Bésame la luna y tapa el sol con el pulgar.
Bésame el espacio entre mi cuerpo y tu silueta,
y al mar más profundo, bésale con tu humedad.

Bésame el susurro que me hiciste en el oído.
Bésame el recorrido de mis manos a tu altar.
Con agua bendita de tu fuente, bésame toda la frente,
que me bautiza y me bendice... Esa manera de besar...

Besa mis campos y mis flores, con tus gotitas de colores.
Besa la lluvia, que resbala en la ventana.

Besa mi vida y mis cenizas... y me dirás que voy deprisa.
Bésame y déjame con un grito que lo logre.
Besa el torrente de ilusiones. Bésame todas la pasiones.
Besa mi río hasta su desembocadura.

Besa mi vida y mis cenizas... y me dirás que voy deprisa.
Besa mis días y mis noches, mis diluvios y mi cielo a pleno sol.

Bésame los ojos, aún dormido en la mañana.
Y bésame la piel, con el caudal de tu estrechez.
Con agua bendita de tu fuente, bésame toda la frente,
que me bautiza y me bendice... Esa manera de besar...

Besa mis cantos y mis flores, con tus gotitas de colores.
Besa la lluvia que resbala la ventana.

Besa mi vida y mis cenizas... y me dirás que voy deprisa.
Bésame y déjame con un grito que lo logre.
Besa el torrente de ilusiones. Bésame todas la pasiones.
Besa mi río hasta su desembocadura.
Besa mi vida y mis cenizas... y me dirás que voy deprisa.
Besa mis días y mis noches, mis diluvios y mi cielo a pleno sol.

...Y mi cielo a pleno sol...



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martes, 1 de octubre de 2019

"Río turbio", de GONZALO ROJAS PIZARRO (CHILE, 1916-2011 d.n.e.)

"Desnudo", de Taras Loboda

No con semen de eyacular sino con semen de escribir
le digo a la paloma: —ábrete, paloma, y
se abre; —recíbeme,
y me recibe, erecto
y pertinaz, ahí mismo volamos

inacabables hasta más allá del Génesis setenta veces siete, y así
vaciado el sentido: —«Vuestra soy
gime con gemido en su éxtasis, para vos nací,
¿que mandáis hacer de mí?
». Ciego
de su olor, beso entonces un aroma
que no olí en mujer
: —«Guárdame
—irrumpo arterial— esta leche de dragón
hasta la Resurrección en la tersura
de tu figura de piel, clítoris
y más clítoris en el frenesí
de la Especie. No haya mortaja
entre nosotros
».

A lo que la posesa: —«Ay, cuerpo,
quien fuera eternamente cuerpo, tacto
de ti, liturgia
y lascivia de ti y el beso
corriera como huracán y yo fuera el beso
de mujer para aullarte
loba de mí,
Río
Turbio abajo hasta la Antártica, loca
como soy, zumbido del príncipe
».

De histeria y polvo, amor,
fuimos hechos, uno lee
ocioso en maya, en sánscrito las estrellas; ¡uno!
¿de qué escribe uno? —«Dínoslo
de una vez Teresa de Avila, Virginia
Woolf, Emily mía
Brónte de un páramo
a otro, Frida mutilada
que andas volando por ahí, ¿de qué
escribe uno?
»




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jueves, 26 de septiembre de 2019

"Ganas de ti", de CELSA BARJA RODRÍGUEZ (ESPAÑA, 1966--, d.n.e.)

Tengo ganas de anidar en ti
como ave nocturna,
replegarme en tu piel
abandonando mis alas
al calor de tus rincones,
abrigando mi frío
bajo el manto de caricias
que desdoblan sobre mí,
una a una,
tus insinuaciones...

Tengo ganas de compartirte
en un aliento en llamas,
de conmoverme
ante el verso mojado
que escribe tu pasión
en mi cintura,

con el corazón exhausto
de jugar con el tuyo
a salpicarnos ambos
en el charco del placer,
arrítmicos... locos...
desbocando fantasías,
cobrándonos con creces
las deudas de los poros,
cada pliegue, cada arruga...

Tengo ganas de abdicar
como cielo abierto en tu tormenta,
sentir que muerdes
los escrúpulos que no tengo...

que muero en ti,
como un afluente que necesita
agotarse al fin
en el cauce templado
de los instantes de tu lengua...

Tengo ganas de ti,
de esconderme en tu carne
lentamente,
desabrochando
cualquier imposible
en un beso que astille el escalofrío
de la memoria
más prístina de tu espalda,
de dejarme cincelar
gota a gota por tu saliva,
hasta ver mi sombra líquida,
entre tus labios, tallada...



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sábado, 21 de septiembre de 2019

"Bésame", canción interpretada por DAVID BISBAL (ESPAÑA, 1979--, d.n.e.) en colaboración con JUAN MAGÁN (ESPAÑA, 1978).

Canción perteneciente al Álbum "Bésame", de fecha 2019  d.n.e.



Quisiera inventar poesía en tu cuerpo, abrazados en el mar,
y que volvamos a ser lo que fuimos; perdamos el faro en la inmensidad.
Y que miremos esa Luna...: por más distancia solo hay una.
Hablemos idiomas, que solo entendamos qué significa amar.

Bésame, como si fuera ahora la primera vez.
Romper el tiempo..., niña. Bésame
y entre mis brazos yo por siempre te amaré.
Ven y bésame.

Cómo le hago si no llama, llama.
Ya no me escribe, no me ama, ama.
Sueño con ella desnuda y mojada,
y su perfume sigue aquí en mi cama.
Miro sus fotos para ser testigo,
que me olvidó, que ya no está conmigo.
Manda un mensaje, por favor te pido.
Dame el location, nena, yo te sigo.

Cómo le hago si no llama, llama.
Ya no me escribe, no me ama, ama.
Sueño con ella desnuda y mojada,
y su perfume sigue aquí en mi cama.
Miro sus fotos para ser testigo,
que me olvidó, que ya no está conmigo.
Manda un mensaje, por favor te pido.
Dame el location, nena, yo te sigo.

Bésame, como si fuera ahora la primera vez.
Romper el tiempo..., niña. Bésame
y entre mis brazos yo por siempre te amaré.
Ven y bésame.

Bésame mucho y a lo loco,
lentito, poco a poco,
que se ponga chinita tu piel cuando te toco.
Dame un beso intenso que me nuble el pensamiento.
Dame un beso suave pero lleno de sabor.
Y aunque tú pienses que estoy loco, bésame.
Calla y sálvame.

Quisiera llevarte a la casa de mis abuelos en Granáa,
tomarte una foto en la Alhambra, bajarte la luna moráa
y hacerte sentir que estás sola entre la multitud, y ahora
haremos el amor como si el día tuviera 30 horas.

Bésame como si fuera ahora la primera vez.
Romper el tiempo niña... Bésame.
Y aunque tú pienses que estoy loco, bésame.
Calla y sálvame.

Bésame, como si fuera ahora la primera vez.
Romper el tiempo..., niña. Bésame
y entre mis brazos yo por siempre te amaré.
Ven y bésame.


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lunes, 2 de septiembre de 2019

"Hormigas", de RAMÓN LÓPEZ VELARDE (MÉJICO, 1888-1921, d.n.e.)

"Franceca e Paolo davanti a Dante e Virgilio", de Ary Scheffer


A la cálida vida que transcurre canora
Con garbo de mujer sin letras ni antifaces,
A la invicta belleza que salva y que enamora,
Responde, en la embriaguez de la encantada hora,
Un encono de hormigas en mis venas voraces.

Fustigan el desmán el perenne hormigueo
el pozo del silencio y el enjambre del ruido,
la harina rebanada como doble trofeo
en los fértiles bustos, el Infierno en que creo,
el estertor final y el preludio del nido.

Mas luego mis hormigas me negarán su abrazo
y han de huir de mis pobres y trabajados dedos
cual se olvida en la arena un gélido bagazo;
y tu boca, que es cifra de eróticos denuedos,
tu boca, que es mi rúbrica, mi manjar y mi adorno,
tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundo
como réproba llama saliéndose de un horno,

en una turbia fecha de cierzo gemebundo
en que ronde la luna porque robarte quiera,
ha de oler a sudario y a hierba machacada,
a droga y a responso, a pabilo y a cera.

Antes de que deserten mis hormigas, Amada,
déjalas caminar camino de tu boca
a que apuren los viáticos del sanguinario fruto
que desde sarracenos oasis me provoca.

Antes de que tus labios mueran, para mi luto,
dámelos en el crítico umbral del cementerio
como perfume y pan y tósigo y cauterio.




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viernes, 30 de agosto de 2019

En el filo del gozo", de ROSARIO CASTELLANOS (MÉJICO, 1925-1974, d.n.e.)


I.
Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo:
que estrelle en ti sus olas funestas sin tocarme
y resbale en espuma deshecha y humillada.

Cuerpo de amor, de plenitud, de fiesta,
palabras que los vientos dispensan como pétalos,
campanas delirantes al crepúsculo.

Todo lo que la tierra echa a volar en pájaros,
todo lo que los lagos atesoran de cielo
más el bosque y la piedra y las colmenas.

Cuajada de cosechas bailo sobre las eras
mientras el tiempo llora por sus guadañas rotas.

Venturosa ciudad amurallada,
ceñida de milagros, descanso en el recinto
de este cuerpo que empieza donde termina el mío.


II.
Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas,
rompiéndome en el filo del gozo o mansamente
lamiendo las arenas asoleadas.

Bajo tu tacto tiemblo
como un arco en tensión palpitante de flechas
y de agudos silbidos inminentes.

Mi sangre se enardece igual que una jauría
olfateando la presa y el estrago
pero bajo tu voz mi corazón se rinde
en palomas devotas y sumidas.


III. Tu sabor se anticipa entre las uvas
que lentamente ceden a la lengua
comunicando azúcares íntimos y selectos.

Tu presencia es el júbilo.
Cuando partes, arrasas jardines y transformas
la feliz somnolencia de la tórtola
en una fiera expectación de galgos.

Y, amor, cuando regresas
el ánimo turbado te presiente
como los siervos jóvenes la vecindad del agua.




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jueves, 29 de agosto de 2019

"Tigres en el jardín", de ANTONIO CARVAJAL (ESPAÑA, 1945--, d.n.e.)


Como un ascua de odio te hemos visto en la aurora,
como un trigal de cielo derramado en la vega,
y hemos sorbido el agua que tu contacto dora
y ese aroma de rosas que nos cerca y anega.

En este huerto el lirio es feliz. Sólo implora
libertad nuestra sangre, mientras la nube llega,
se riza y, leve, pasa. Da el chamariz la hora,
y el gozo de la sombra, como un rencor, nos niega.

Solos entre las dalias, entre cedros y fuentes,
tanto nos asediamos que nos cala hasta el hueso
este amor sin futuro y esta luz de los dientes.

Tigres somos de un fuego siempre vivo e ileso,
y te odiamos por libre, recio sol, mientras puentes
de plata ha levantado la muerte a nuestro beso.




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miércoles, 28 de agosto de 2019

"Noviembre", de FEDERICO GARCÍA LORCA (ESPAÑA, 1898 - 1936 d.n.e.)

Poema perteneciente al libro "Libro de poemas", de fecha 1921  d.n.e.



            Noviembre de 1920

Todos los ojos
estaban abiertos
frente a la soledad
despintada por el llanto.

Tin
tan,
tin
tan.

Los verdes cipreses
guardaban su alma
arrugada por el viento,
y las palabras como guadañas
segaban almas de flores.

Tin
tan,
tin
tan.

El cielo estaba marchito.
¡Oh tarde cautiva por las nubes,
esfinge sin ojos!
Obeliscos y chimeneas
hacían pompas de jabón.

Tin
tan,
tin
tan.

Los ritmos se curvaban
y se curvaba el aire,
guerreros de niebla
hacían de los árboles
catapultas.

Tin
tan,
tin
tan.

¡Oh tarde,
tarde de mi otro beso!

Tema lejano de mi sombra,
¡sin rayo de oro!
Cascabel vacío.
Tarde desmoronada
sobre piras de silencio.

Tin
tan,
tin
tan.




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martes, 27 de agosto de 2019

"Discurso de Afrodita", de SALVADOR RUEDA SANTOS (ESPAÑA, 1857-1933, d.n.e.)

"El sueño de Afrodita", de Jule


Si Venus Afrodita hablase un día,
dijera así: «Sed, pechos maternales,
sagrados y serenos manantiales
de paz, de amor, de leche y de poesía.

Sed, caderas, que iguala la armonía,
santo molde de razas inmortales;
sed, labios, aromáticos panales
donde los besos zumben de alegría.

Sed, manos, como rayos de luz pura,
que donde toquen viertan la hermosura;
sed, amplias frentes, llamas generosas.

Y sed, ojos de vivos resplandores,
ríos de luz, de músicas y flores,
que entero el mundo coronéis de rosas.

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lunes, 26 de agosto de 2019

"Me apetece", de CELSA BARJA RODRÍGUEZ (ESPAÑA, 1966--, d.n.e.)

Me apetece beberte los labios
en un sorbo largo y delirante,
encender las alas de mil fuegos
sembrando deseo en la saliva,
demorarme jugando en tu lengua,
lamiendo el pecado de un suspiro,

sentir el ardor de la uva fermentada
emborrachándonos de nuestro vino.
Me apetece comerte la piel a besos,
prenderlos a ella cual flor a la tierra,
alimentarme de ti y aplacar tu sed
en los cuencos de nuestros cuerpos,
abrirte la puerta que emana al milagro,
que cruces descarado mis fronteras,
que ahogues en mi silencio tu piedad
y sentir como me rompo en ti entera...



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viernes, 23 de agosto de 2019

"Quisiera ser", de MARÍA ÁNGELES ASENSIO (ESPAÑA)

Quisiera ser sólo viento
para poder despeinarte
y ver tus cabellos negros
en movimiento constante…
O ser enorme montaña,
en la que al tú escalarme
puedas llegar a la cima
donde no ha llegado nadie.

Quisiera ser ducha tibia
resbalando por tu cuerpo
y acariciarte la piel
para irte estremeciendo…
El eco al decir tu nombre,
repetirlo con anhelo,
¡y hacerlo insistentemente,
hasta quedar sin aliento!

Quisiera ser sólo un beso,
y que al rozarte mis labios

el corazón te palpite
en el pecho alborozado.
Y un suspiro en tu oído
para irte susurrando
amor mío, lo que siento
si me acarician tus manos.

Quisiera en fin solamente
ser destino en tu mirada,
agua que calme la sed
al bajar por tu garganta.
O el iris que hay en los ojos
verde oliva de tu cara,
para saber lo que miras
y se me calme este ansia.

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Enlace a su blog personal: http://asensios.blogspot.com/
 
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jueves, 22 de agosto de 2019

"La pareja", de LEOPOLDO DE LUIS (seud. de LEOPOLDO URRUTIA DE LUIS) (ESPAÑA, 1918-2005 d.n.e.)

"Mujer desnuda", de Xiao Xin Yuan


Tenerte cerca. Hablarte.
Y besarte en silencio.
Y sentir el contacto
caliente de tu cuerpo.
Sentir que vives, trémula,
aquí, contra mi pecho.
Que mis brazos abarcan
tus límites perfectos.
Que tu piel electriza
las yemas de mis dedos.
Que la vida se ahoga
en el hilo de un beso.

Que así, en la sombra, a tientas,
bajo la noche, ciegos,
topándonos a oscuras
mientras todo es silencio,
nos amamos y somos
casi dioses, rugiendo.
Vuelvo a palpar tu carne,
vuelvo a besarte, vuelvo
a estrecharte en la sombra
ciega contra mi pecho.
Vuelvo a sentir tu vida
trémulamente, siento
que el desamparo pone
su soledad, su cerco,
en torno de nosotros.
El mundo está desierto.
Mudo. Tú y yo arrojados
a un destino violento,
aquí, sobre la tierra,
abrazándonos ciegos.
Y entonces te recojo,
te amparo, te sujeto,
pequeña, débil, mía,
cobijada en mi aliento,
sostenida en mis brazos,
cubierta con mis besos.
Pero mi pequeñez
en seguida comprendo.
Mi inútil protección,
castillo sin cimientos,
rueda deshecha frente
al enorme Universo.
¡Qué poco puede el hombre!
Y me refugio en medio
de tanta soledad
en tu caliente cuerpo,
para que entre tus brazos
me mezas con tu tierno
amor. Niño asustado,
busco tu amor materno.
Los dos en la tiniebla
abrazados, pequeños,
frente a la eternidad,
lloramos en silencio.
La noche continúa
mudamente cubriéndonos.



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miércoles, 21 de agosto de 2019

"Los amantes", de VICENT ANDRÉS ESTELLÉS (ESPAÑA, 1924-1993, d.n.e.)


             La carn vol carn.
             Ausiàs March
No había en Valencia dos amantes como nosotros.

Ferozmente nos amábamos de la mañana a la noche.
Lo recuerdo todo mientras tiendes la ropa.
Han pasado años, muchos años; han pasado muchas cosas.
De pronto aún me atrapa aquel viento o el amor
y rodamos por el suelo entre abrazos y besos.
No comprendemos el amor como una costumbre amable,
como una costumbre pacífica de cumplidos y telas
(y que nos perdone el casto señor López-Picó).
Se despierta, de pronto, como un viejo huracán,
y nos tumba a los dos en el suelo, nos junta, nos empuja.
Yo deseaba, a veces, un amor educado
y el tocadiscos en marcha, negligentemente besándote,
ahora un hombro y después el lóbulo de una oreja.
Nuestro amor es un amor brusco y salvaje,
y tenemos la añoranza amarga de la tierra,
de andar a revolcones entre besos y arañazos.

¡Qué queréis que haga! Elemental, ya lo sé.
Ignoramos a Petrarca e ignoramos muchas cosas.
Las Estancias de Riba y las Rimas de Bécquer.
Después, tumbados en el suelo de cualquier manera,
comprendemos que somos unos bárbaros, y que esto no puede ser,
que no estamos en la edad, y todo esto y aquello.

No había en Valencia dos amantes como nosotros,
porque amantes como nosotros se han parido muy pocos.


 
                    *****
"No hi havia a València dos amants com nosaltres.

Feroçment ens amàvem del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molt anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l'amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l'amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peço d'una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge
i tenim l'enyorança amarga de la terra,
d'anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que hi faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l'edat, i tot això i allò.

No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d'amants com nosaltres en són parits ben pocs."




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"Quiero hacerte el amor", de ALEJANDRO AHUMADA (seud. de ALEJANDRO SÁNCHEZ PENALVA) (ESPAÑA, 1950--, d.n.e.)


Hoy quiero hacerte el amor con mi alma enamorada y con mi voz deseosa de ser escuchada. Amarte quiero y entregarte toda mi pasión, hoy quiero hacerte el amor como nunca te lo han hecho; quiero que te sientas la mujer más feliz del universo.

Y poder morder tu boca, besar tu cuerpo, acariciar tus cabellos y apretarte fuerte, muy fuerte hacia mi cuerpo; hoy quiero hacer el amor y llegar a lo más profundo quiero, tu boca en mi boca, tus manos sobre mi cuerpo y hacerte el amor con la pasión más intensa.

Para sentirte mía y amarte en lo más profundo, que me cubras con tu cuerpo y fuerte me abraces con tu sentimiento, y nos acariciaremos con los destellos del corazón, y nos rocemos con el mayor deseo cuando tus manos rocen mi cuerpo.

Y nos abrazaremos como dos enamorados, nos acariciaremos con mil palabras tiernas, donde haremos el amor y quedaremos envueltos entre las sábanas de nuestro deseo. Esta noche quiero hacerte el amor y decirnos palabras hermosas, aquellas que jamás se han dicho pronunciadas por mis labios.

Y nos entregaremos al amor, y yo seré el esclavo de tu tiempo, el amante y señor de tus sueños, y entre besos y caricias y... la pasión se bañará con nuestro sudor, y estaré a tu lado una vez más, sin barreras y sin engaños, y recorreremos el camino del amor, aquel que sólo tú y yo sabemos.




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martes, 20 de agosto de 2019

"Casida de las estrellas", de IBN HANÍ (Muḥammad ibn Hānī ibn Saˁdūn) (ESPAÑA, 927-972, d.n.e.)

"Harén", de J. G. Delincourt

¡Qué bella aquella noche! Desde que nos envió de prisa a su mensajero,
la pasamos contemplando a los Gemelos del Zodíaco en sus orejas, como pendientes.

Y la pasó también con nosotros un copero que se rebelaba contra la oscuridad con su rostro,
candela de aurora, a la que no hay que despabilar y que no se apaga.

Había en su voz un dejo nasal como el runrún de la gacela; era fragante;
la molicie hacía ligero su talle, mientras el licor hacía pesados sus párpados, de abundantes pestañas.

El temblor del vino no le dejó mano,
ni la vejación del curvarse para llenar los vasos, cintura.

Diríase que sus caderas eran un montón de arena sobre el que se cimbreaba la caña del talle:
¿Es que no conocéis la caña y el montón de arena?

Nuestros lechos sirvieron de vestido para nuestro vino, y para cubrirnos,
la tiniebla rasgó sábanas de su piel.

De corazón a corazón se acercaba el amor;
de labio a labio volaba el beso.

Mas, por tu vida, despierta de nuevo al vaso y a los párpados del copero;
que de nuevo está despierto el porrón después de lo que dormitó.

La tiniebla ha comenzado a desanudar sus trabas,
y el ejército de la noche se apresta y se alinea para dar la batalla a la aurora.




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